¿Impresora de Ticket o Etiqueta? Descubre Cuál Necesitas en Tu Negocio

smart-tpv-smarttpv-impresoras-etiquetas-usb

La caja suena, la barra está a tope y el camarero lanza un “¡sale mesa 7!” mientras la cocina recibe la comanda sin un segundo de retraso. El hilo invisible que conecta todo es la impresión: tickets para el cliente, etiquetas para organizar la trastienda o preparar envíos. Si tu TPV es el director de orquesta, la impresora de tickets e impresora de etiqueta son la sección rítmica. 

Impresora de tickets

El estándar de las impresoras de tickets es térmico directo: rápido, silencioso, sin tinta, consiguiendo velocidad, conectividad y fiabilidad

La velocidad marca la diferencia en un bar con cola: imprimir un ticket en un suspiro evita cuellos de botella. La conectividad USB, Ethernet o Wi-Fi te da libertad de instalación, y la impresora de tickets con bluetooth hace magia en mostradores sin cables. Y la fiabilidad se mide en el día a día: cortes limpios, alimentación fácil, y un chasis que aguanta el trote del servicio.

En nuestro ecosistema, la Impresora Venus 200 se integra sin drama: trabaja a buen ritmo, admite USB y Wi-Fi y devora el clásico papel de 80 mm. Si priorizas la agilidad en barra y quieres todo “enchufar y listo”, es una compañera redonda. Para entornos que viven a toda pastilla, la Impresora Marte 260 sube el listón con más velocidad y conectividad total. 

Nada de atascos, nada de “espera que no sale”. Esa es la experiencia que retiene clientes.

Impresora de etiquetas

El otro lado de la película se rueda en la trastienda: etiquetar es ganar tiempo. Da igual si preparas mise en place, gestionas caducidades en la cámara o montas un córner de take away; un rollo de térmico directo y una impresora de etiquetas anchas (hasta 108 mm) te ahorran paseos y dudas.

Aquí el foco va a la anchura de impresión, la resolución legible y, de nuevo, la conectividad. Una etiqueta clara no es estética; es seguridad alimentaria, preparación rápida y logística que no se pierde. En retail, el binomio precio-código de barras necesita líneas limpias; en paquetería, un QR mal impreso es un paquete que vuelve.

En Smart-TPV, la Impresora Júpiter 150 es la “todo terreno” para etiquetas de producto y paquetería ligera con hasta 108 mm de ancho y velocidad constante. La Impresora Saturno 150 aporta un plus de 150 mm/s cuando hay que despachar tiradas largas —ideal para obradores, cocinas con producción diaria o backoffice de e-commerce.

¿Tickets o etiquetas primero? Mejor juntos

El TPV moderno no separa front y back: los conecta. Lo inteligente es diseñar un dúo. En barra, una impresora de tickets con Ethernet fija el pulso del cobro; en la cocina o almacén, una de etiquetas mueve el inventario. 

Piénsalo como una coreografía: por la mañana, etiquetas de producción y alérgenos; al mediodía, tickets a velocidad de servicio; por la tarde, etiquetas para envíos del e-commerce del barrio; y al cierre, un último ticket con el “gracias por venir” que te trae de vuelta mañana.